Antonio Asis
Antonio Asis (Buenos Aires, 1932) es una de las figuras clave del arte cinético y geométrico argentino, reconocido por una obra que investiga de manera sostenida las relaciones entre percepción, movimiento y estructura. Proveniente de una familia de origen libanés radicada en Argentina, se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires entre 1946 y 1950, en un contexto atravesado por el surgimiento y las discusiones del Movimiento de Arte Concreto. Durante esos años, fue alumno de Héctor Cartier, cuya enseñanza basada en los principios de la gestalt resultó fundamental para el desarrollo de su pensamiento visual, especialmente en lo relativo a la relatividad del color y la percepción.
A fines de la década de 1950, Asis decidió trasladarse a París, en un gesto que invierte el recorrido migratorio de su familia. En la capital francesa se insertó en el dinámico ambiente artístico de la época y formó parte del grupo de artistas latinoamericanos que desarrollaron allí sus trayectorias. Sus primeros años estuvieron marcados por trabajos diversos hasta lograr dedicarse plenamente a su producción artística. Con el tiempo, se consolidó como uno de los artistas argentinos más destacados en Europa.
Su obra se inscribe dentro de la tradición abstracta, pero introduce una dimensión experimental que busca desestabilizar la percepción del espectador. A través del uso de tramas, grillas metálicas y superposiciones, Asis construye un lenguaje visual en el que el movimiento no es real sino perceptivo. El espectador debe desplazarse frente a la obra para activar las vibraciones ópticas que esta propone. En este sentido, espacio y tiempo se convierten en elementos centrales de su práctica: la obra no se agota en su materialidad, sino que se completa en la experiencia visual.
A lo largo de su carrera, participó en numerosas exposiciones individuales y colectivas en instituciones y galerías de Europa y América, incluyendo eventos históricos del arte cinético como Lumière et mouvement en el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris en 1967. Su trabajo también formó parte de exposiciones en el Museo Reina Sofía de Madrid, el Museum of Fine Arts de Houston y diversas instituciones dedicadas al arte latinoamericano.
Las ideas desarrolladas por Asis han influido en generaciones posteriores de artistas interesados en la percepción y el movimiento. Sin embargo, su producción mantuvo siempre un carácter introspectivo, desarrollada en gran medida en la intimidad de su taller parisino.
Hoy, su obra es reconocida internacionalmente y forma parte de importantes colecciones públicas. Su “universo dinámico”, basado en la vibración, la repetición y la inestabilidad visual, lo posiciona como una figura central dentro del arte cinético, cuya investigación continúa interpelando la mirada contemporánea.
Vibrations vertes et bleues No. 93 - 1097, 1995
acrílico sobre madera y grilla metálica, 66 x 66 cm.